Por entonces yo no sabía
que era el vivo retrato de Janis Joplin:
Voluble, fondona, viciosa.
Tenía la misma edad
que cuando la Joplin la diñó.
Cierto que no tenía su voz,
y no sé si, en mi ceguera,
albergara cualquier otra virtud.
Era alcohólica y tripera,
alardeaba de lesbiana,
y no sé cuántas desgracias...
A un viejo amor
