Si yo tuviera esas respuestas
y conociera los secretos más ocultos
y comprendiera todo el dolor
que se recoge en un lágrima
y pudiera hacer caminar a los tullidos
o encender una luz en la tiniebla
pero no tengo ni oro ni plata
y carezco de cualquier poder sobre las cosas
mis manos están vacías
mis huesos cargados de años
mi esperanza despojada y el ánimo contrito
yo quisiera tener una rosa que ofrecerte
palpitantes sus tiernos pétalos
el color aún encendido y llena de fragancia
quisiera que esta dádiva contuviera
el firme pulso de la vida
el frescor de una lozana fruta
la potestad de una palabra
en la boca de el Mesías
0 comentarios:
Publicar un comentario