LÁGRIMAS

 No traigas a mi corazón oscuras lágrimas,

transparentes sean como cristal de aurora,

resbalen vírgenes por la mejilla pálida

hasta alcanzar puras la plenitud de gozo. 

Dolor recóndito con su ungüento enjuguen,

que al llegar a mi boca su sabor no sale

y con su cálida estela conforten mi tristeza,

precipitando en ellas la pena más amarga.


Compartir en Google Plus

Francisco Juliá

Soy Francisco Juliá, y el deseo de este blog es llegar al mayor número de lectores, compartir una hermandad a la que nos invita lo íntimo de la conciencia.

  • Image
  • Image
  • Image
  • Image
  • Image

0 comentarios:

Publicar un comentario