Oh, verdes prados de Asturias,
al regazo de tus valles
no hay corazón que no halle,
entre resoles y lluvías,
esplendores que te canten.
Del río las aguas vivas
en los guijarros se parten,
los remolinos de espumas
como flores blancas se abren.
Nada te enaltece, Asturias,
como el vigor de tus cumbres,
donde...
ASTURIAS
