Ya hacía días que permanecía en aquel cuarto. Desde que lo capturaron.No podía situarse en el tiempo por el reloj, pues se lo habían requisado. Mantenía cierta orientación por la periodicidad de las comidas: las dos del día, más el frugal desayuno, una taza de leche acompañada de un pan seco. En el...
LAS ÚLTIMAS HORAS DEL GUERRILLERO
