Vida Eterna

Que poco rato dura la vida eterna

por el túnel de tus piernas

entre Córdoba y Maipú

( J. Sabina)



Si la vida eterna se encontrara

en el cumplimiento de algún coito,

si su colofón coronara

la hoja noble del olivo,

si penetrara con la mañana

al abrir de par en par la ventana,

si su aliento embalsamara

el descuento del tiempo que se va...

Si conociera de cerca el mensaje 

que su heraldo proclama

para  pagar el obligado peaje

que corresponde por la caída de Adán,

cuando bajo la sombra arbolada

el fruto inquietante arrancó.

Como crío enfurruñado, el hombre

la mano del Padre desasió

y quedó sin luz bajo la venda

entre un corro que juega 

a la gallina ciega. Sobrecogido 

por el terror de otras voces,

avergonzado de sus vergüenzas huyó.

Había perdido la inocencia del olvido,

momento imperecedero mesura se tornó,

sujetando el cabo de un hilo

del que tiraba y tiraba sin encontrar el final,

hasta que la guadaña lo vino a cortar

y fue preciso un sacrificio de cruz

para volverlo a hilvanar.

Compartir en Google Plus

Francisco Juliá

Soy Francisco Juliá, y el deseo de este blog es llegar al mayor número de lectores, compartir una hermandad a la que nos invita lo íntimo de la conciencia.

  • Image
  • Image
  • Image
  • Image
  • Image

0 comentarios:

Publicar un comentario