DREAMING VIENA

Desde la habitación del Hilton,
atalaya del Danubio,
Viena se ofrece como nueva Israel
a Moises frente al Nebo,
nido de delicias de leche y miel
que me invita con su ofrenda a paladear.
Será mi paso, sin embargo,
el del turista engorroso
de la sociedad del bienestar.


El surco de plata del gran río
ciñe esa cintura de incitante damisela,
mientras Viena, discreta y algo esquiva,
se recoge entre rubores de gran dama.
Pero Danubio osado, un tanto tosco, salaz sileno,
abraza el cuerpo esbelto de la urbe que palpita
de ingenio, de arte, de música,
del sueño de sus bosques presentidos...
En lo inmediato, no obstante,
bajo la línea inarmónica de burdos rascacielos,
sólo un arpegio de motores percibimos
un trítono lúgubre de bocinas intercaladas como eco,
un tropel de inquietantes geometrías
en arremolinado vendaval de quebradizas hojas otoñales
arrastradas por la serenata nocturna de Mozart,
que precipita sus notas sonámbulas
sobre la cascada ornamentada de espirales y cuadrículas
en una composición art decó de Klint.
Compartir en Google Plus

Francisco Juliá

Soy Francisco Juliá, y el deseo de este blog es llegar al mayor número de lectores, compartir una hermandad a la que nos invita lo íntimo de la conciencia.

  • Image
  • Image
  • Image
  • Image
  • Image

0 comentarios:

Publicar un comentario